viernes, 23 de agosto de 2013

Vino Rioja - ¿buenos precios?

Las ventas de Rioja a finales de abril estaban en récord, con un incremento del 6% en el mercado interno (ya era hora) y del 10% en la exportación. Se acerca la vendimia -el Consejo Regulador fija este viernes las normas de vendimia- y podremos conocer cómo avanza la cosecha. También es probable que este viernes se avancen las ventas del primer semestre completo. Aunque es muy pronto, Julián Palacios, ingeniero agrónomo de la empresa Enonatura y colaborador de Diario LA RIOJA, avanzaba que el cuajado, por las lluvias, había tenido problemas e incluso aventuraba una cosecha corta. Problemas, sobre todo, con la garnacha que incluso en zonas más bajas de Aragón o Navarra hacían plantearse a los viticultores la rentabilidad de vendimiar o no. ¿Significa eso que habrá buenos precios para la uva? Si se confirma una cosecha limitada y una comercialización al alza como parece, así debería ser, pero veremos. De momento, os dejó el análisis de Julián Palacios sobre el estado del viñedo a finales de julio:
“El mes de julio se despide de nosotros con una pequeña tregua en lo referente a altas temperaturas y tormentas. Estas jornadas apacibles están siendo muy bien recibidas tanto por el viñedo riojano como por sus viticultores, pues encuentran en estos días de estabilidad un pequeño descanso respecto a fechas anteriores. De todos modos poco va a durar el sosiego, ya que el inicio del mes de agosto se anuncia caluroso y tormentoso. Nos toca volver a mirar al cielo y cruzar los dedos para que no nos visiten las temidas granizadas o las fuertes tormentas de verano.

Los meses de mayo y junio fueron fríos y muy lluviosos lo que provocó un retraso en el desarrollo de las viñas de unos 15-20 días respecto de años precedentes. En esas fechas todos nos hicimos eco de algunos estudios que auguraban un 2013 sin verano. Es evidente que no se están cumpliendo esas predicciones: julio ha sido un mes caluroso aunque, debido a la humedad acumulada en los suelos, ha venido acompañado de varias tormentas que se han repartido por toda la geografía riojana. En algunos casos estas tormentas han sido de granizo. Destacar las ocurridas los días 12 y 16 de julio que afectaron a varios municipios de Rioja Alta (Haro, Labastida, San Asensio…) y Rioja Alavesa (Oyón, Baños de Ebro, Lapuebla…) provocando cuantiosos daños en los viñedos, así como en otros cultivos como cereales y frutales.

Tras estas consideraciones toca analizar en qué estado se encuentra el viñedo y cómo puede evolucionar en las próximas semanas. Comenzaremos hablando del retraso en el ciclo que el viñedo acusó en primavera. Este año no se ha cumplido el refrán que dice ‘por Santiago pinta el vago’, y todavía no se ven enverar los primeros granos en los racimos. Con este retraso es de esperar un inicio de vendimia bastante más tardío que en años anteriores.

A pesar del retraso en el ciclo fenológico hay que destacar el buen desarrollo vegetativo de las plantas. En todos los casos es muy importante, aunque hay algunas viñas con excesivo vigor. La humedad de los suelos unida a las temperaturas del mes de julio han provocado un desarrollo rapidísimo de pámpanos y hojas. Pese a las dificultades que está entrañando en manejo de esta vegetación, hay que considerar el hecho muy positivamente, sobre todo viendo el lamentable estado en el que terminaron muchos viñedos tras la campaña de 2012. Este buen desarrollo es la base para tener buenas cosechas en los próximos años.

Otro aspecto a mencionar es la sanidad del viñedo. Destacar que en general se observa una sanidad excelente en las viñas, fruto sin duda del trabajo de los viticultores que no han descuidado las aplicaciones de tratamientos fitosanitarios ante plagas y enfermedades en un año con mucho riesgo de Mildiu y Oídio principalmente. En estos últimos días están apareciendo algunos ataques del Oídio que conviene vigilar y proteger. Hay que pensar también en los riesgos de Botritis que vienen asociados a las vendimias tardías. Para ello es necesario reducir los posibles ataques tanto mediante el manejo del viñedo aireando la zona de los racimos y evitando que estos se toquen, como con tratamientos preventivos en las zonas más conflictivas.

No podemos terminar este artículo sin señalar el aspecto más negativo que ha traído consigo este año tan atípico. Nos referimos sin duda al mal cuajado de las uvas. Este es el resultado de una ecuación que suma el frío y lluvia de la primavera a los calores repentinos del verano. Las consecuencias se han hecho notar de forma más acusada en las zonas/viñedos más tempranos y en variedades más sensibles. En Rioja Baja (al igual que en la Ribera de Navarra, Campo de Borja, Cariñena y Calatayud) pueden observarse parcelas de garnacha con un nivel de corrimiento tal que las producciones se estiman bajísimas. En los casos más extremos hay quien se está planteando incluso la viabilidad económica de la vendimia. También se ven parcelas de tempranillo con problemas de cuajado y con irregularidad en el desarrollo de las bayas (‘millerandage’ es la palabra francesa que lo define), lo que provocará maduraciones heterogéneas. Aunque afortunadamente las zonas y viñedos tardíos presentan menos problemas, existe la percepción que nos encontramos ante una campaña corta en kilos.

Esto último todavía es pronto para saberlo, pero de todo lo comentado en este artículo se deduce que quedan muchos días y noches de incertidumbres y riesgos hasta que recojamos las uvas. Es por ello que debemos estar muy alerta para anticiparnos y corregir cualquier problema que pueda surgir. Debemos dejar las vacaciones para después de la vendimia. Las uvas nos lo agradecerán.


Fuente: el blog Los mil vinos (http://blogs.larioja.com/vinoderioja/2013/07/31/buenas-ventas-cosecha-corta-buenos-precios/)

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